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Selected articles ¿Hay alguien ahí fuera? Un arca de vidaFeatured on frontpage?: no Traducido por José Luis García Herrero Cuando los cometas y los asteroides impactan contra los planetas, pueden arrancar fragmentos de roca que son catapultados al espacio y, como en el caso del meteorito de Allan Hills, a veces aterrizan sobre otros planetas en forma de meteoritos (ver glosario). Esto ha dado lugar a muchas especulaciones. ¿Sería posible que las primeras formas de vida aparecieran en Marte en vez de en la Tierra, o quizás en algún otro planeta lejano? Si fuera así, ¿podrían los meteoritos haber traído la vida a la Tierra? En 2007, tres estudiantes de postgrado (Ralf Moeller, Thomas Berger y Jean-Pierre de Vera) y yo decidimos investigar esta idea, conocida como teoría de la litopanspermia (ver la imagen superior), en tres etapas:
La teoría de la litopanspermia, ¿sólida como una roca? La teoría de la litopanspermia (del griego: lithos: roca, pan: todo, sperma: semilla) fue propuesta en 1903 por el científico sueco Svante Arrhenius. En general, la idea no está ampliamente aceptada, aunque hay algunas pruebas que la sostienen:
Glosario Asteroide: uno de los numerosos pequeños cuerpos rocosos en órbita alrededor del Sol. La mayoría de los asteroides se encuentran en el “cinturón principal” entre Marte y Júpiter, pero algunos tienen órbitas que se cruzan con la de la Tierra y podrían impactar sobre su superficie. Cometa: cuerpo helado primitivo con origen en los confines lejanos del sistema solar, con órbita elíptica alrededor del Sol. Cerca del Sol, el material helado se evapora y se aleja del cometa, formando una cola brillante. Meteorito: roca extraterrestre caída sobre la Tierra. La mayoría de los meteoritos son fragmentos de asteroides compuestos por roca, roca y hierro, o hierro. Meteoroide: pequeño cuerpo sólido en movimiento a través del espacio interplanetario. Tras caer a la Tierra recibe el nombre de meteorito. 1. Comienza el viaje Como parte de nuestras tesis de máster y doctorado, investigamos la viabilidad de la primera etapa: la fase de eyección, en la que el material vivo es lanzado al espacio a través del impacto de un meteorito (Horneck et al, 2008; Stöffler et al, 2007). Para simular el evento, tomamos dos planchas de roca, con la idea de que fueran similares a las rocas marcianas, dispusimos una capa de microorganismos entre ellas, colocamos este “sándwich” en un cilindro de hierro y lo hicimos explotar con TNT. Teníamos buenos razones para usar microorganismos en este experimento. En la Tierra, sólo los microbios son capaces de sobrevivir en entornos extremadamente hostiles, así que tenían mayor probabilidad de sobrevivir al experimento. Además, al ser organismos sencillos, podrían ser similares a las supuestas primeras formas de vida marciana. Los microorganismos seleccionados fueron esporas bacterianas, cianobacterias y líquenes que viven en el interior de las rocas o sobre su superficie, y cuya supervivencia en condiciones espaciales simuladas es conocida.
En repetidos experimentos se comprobó que en las explosiones de TNT se sometió a los microorganismos a presiones de entre 50000 y 500000 bar. Estas presiones son similares a las que generarían impactos de meteoritos sobre Marte, dando lugar a cráteres de más de 75 km de diámetro y eyectando rocas marcianas al espacio. La compresión de la explosión también expuso a los microorganismos a temperaturas de hasta 1000ºC. Aunque tales condiciones deberían aniquilar la vida, a 400000 bar (400000 veces la presión atmosférica) el 0,02% de los microorganismos sobrevivieron. En la actualidad, las temperaturas en Marte oscilan entre -143ºC en los polos y +27ºC en el ecuador. Aunque se piensa que Marte fue más cálido que en la actualidad, se debería haber enfriado antes que la Tierra al perder su atmósfera. Esto quiere decir que en la época de la supuesta transferencia de vida desde Marte a la Tierra (hace unos 20 millones de años), Marte ya habría alcanzado las bajas temperaturas que tiene actualmente. Por lo tanto, para simular mejor las condiciones marcianas en nuestro segundo experimento, utilizamos hielo seco (dióxido de carbono sólido) para enfriar la muestra a -80ºC antes de explosionarla, y encontramos que algunos microorganismos sobrevivieron a presiones de incluso 500000 bar. En el experimento anterior, sin refrigeración, ningún microorganismo había sobrevivido a esa presión. Durante los experimentos, los microorganismos estuvieron expuestos a altas temperaturas y presiones sólo durante unos segundos, al igual que habría sucedido en el caso de un impacto real de un meteorito sobre la Tierra. Por lo tanto, la primera parte de la teoría de la litopanspermia parece ser plausible: organismos sobre rocas pueden sobrevivir al ser enviados al espacio. 2. El viaje espacial: concurso SUCCES de la ESA para universitarios A continuación, decidimos tomar parte en un concurso para tener la oportunidad de investigar la segunda etapa de la teoría de la litopanspermia: ¿podría un organismo vivo sobrevivir al frío extremo, a la radiación cósmica y al vacío durante un largo viaje espacial? En el concurso para estudiantes SUCCESSw1, organizado por la Agencia Espacial Europea (ESA), se ofrecía la oportunidad de enviar un experimento a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) en Noviembre de 2009. Desde la década de los 80, varios experimentos han demostrado que existen microorganismos capaces de sobrevivir en el espacio (e.g. Mileikowsky et al, 2000). Sin embargo, los microorganismos de estas pruebas se encontraban aislados de la radiación por medio de aluminio, o sólo pasaron unos cuantos días en el espacio. Pero, ¿durante cuánto tiempo podrían sobrevivir en el espacio? Queremos utilizar la ISS para llevar a acabo una investigación más realista sobre el efecto de las condiciones espaciales sobre organismos vivos.
Además de proporcionar pruebas que apoyen la teoría de la litopanspermia, estos resultados podrían aportar información sobre los efectos del space weathering sobre las propiedades ópticas de la roca. Estas propiedades son importantes para la observación de asteroides, ya que la espectroscopia óptica se usa para determinar su composición elemental. Tener más conocimientos sobre los efectos del space weathering podría ayudar a los científicos a determinar si los meteoritos encontrados en la Tierra y los asteroides observados en el espacio provienen de los mismos cuerpos. 3. ¿Un nuevo experimento? El aterrizaje suave Incluso siendo plausibles las dos primeras partes de la teoría de la litopanspermia – los microorganismos podrían sobrevivir a la eyección de su planeta de origen y a un largo viaje a través del espacio -, ¿podrian sobrevivir en otro planeta? Astrobiólogos del Centro Alemán de Aeronáutica y Astronáutica han sugerido que existen microorganismos en la Tierra que podrían sobrevivir durante un tiempo en Marte w2. Esto indica que las formas de vida marciana podrían también sobrevivir en la Tierra, suponiendo que sobrevivieran al impacto. Sin embargo, por el momento se tienen muy pocos conocimientos sobre qué ocurriría si un meteorito con organismos vivos aterrizara sobre la Tierra, aunque disponemos de información que nos permite especular al respecto. Cuando los objetos penetran la atmósfera terrestre a gran velocidad, sus superficies se ven expuestas a temperaturas muy altas debido al rozamiento. Sin embargo, aunque las temperaturas de las capas externas del meteorito son lo suficientemente altas como para derretir la roca o incluso evaporarla, el interior del meteorito mantiene una temperatura cercana a la del espacio: -273ºC (0 K).
¿Pruebas de la litopanspermia? Aunque los microorganismos podrían haber sobrevivido a las tres etapas descritas en la teoría de la litopanspermia, esto no prueba que la vida en la Tierra tenga un origen extraterrestre. Y sobre todo, actualmente no sabemos si existe vida fuera de nuestro planeta, aunque su búsqueda continúa, al igual que la especulación sobre nuestros orígenes. El concurso SUCCESS de la ESA SUCCESS es un concurso organizado por la ESAw1 con el objetivo de recoger iniciativas de estudiantes sobre el uso de la Estación Espacial Internacional, y convierte a estudiantes de hoy en futuros usuarios de la ISS. Este concurso está abierto a estudiantes universitarios europeos de cualquier disciplina hasta el grado de máster o equivalente, y se piden proyectos de experimentos que se puedan llevar a cabo a bordo de la ISS. El primer premio consiste en una beca de un año en el Centro de Investigación y Tecnología Espacial de la ESA en Holanda (ESTEC). El ganador podrá trabajar en su experimento para posibilitar su envío a bordo de la ISS. Actualmente el plazo de participación está cerrado. Se prevé un nuevo concurso SUCCESS para 2010.
Cuando el grupo inició los experimentos, Cornelia Meyer completaba un máster en mineralogía en el Museo de Historia Naturalw3 de Berlín (Alemania). Ralf Moeller (Centro Alemán de Aeronáutica y Astronáutica, DLR) y Jean-Pierre de Vera (Universidad de Dusseldorf, Alemania) trabajaban en su doctorado en biología. Thomas Berger era estudiante de doctorado en física en el DLR. Ahora Cornelio es estudiante de doctorado y el resto realizan trabajos de investigación post-doctoral. ReferenciasHorneck G et al (2008) Microbial rock inhabitants survive impact and ejection from host planet: first phase of lithopanspermia experimentally tested. Astrobiology 8: 17-44 Mileikowsky C et al (2000) Natural transfer of viable microbes in space. Part 1: From Mars to Earth and Earth to Mars. Icarus 145: 391-427 Stöffler D et al (2007) Experimental evidence for the potential impact ejection of viable micro-organisms from Mars and Mars-like planets. Icarus 186: 585-588 Referencias en la web w1 – Se puede consultar información sobre el concurso SUCCES de la ESA en: www.esa.int/esaHS/SEMU9TGHZTD_education_0.html w2 – Para ampliar información sobre el Centro Alemán de Aeronáutica y Astronáutica: www.dlr.de/en w3 – Para ampliar información sobre el Museo de Historia Natural de Berlín (Alemania): www.naturkundemuseum-berlin.de/index_english.html Recursos Red de cursos y lecciones sobre astrobiología: http://streamiss.spaceflight.esa.int/?pg=production&PID=alcn Para ampliar información sobre la teoría de la panspermia:
Hartevelt S, Walker C (2008) The International Space Station: a foothold in space. Science in School 9: 62-65. www.scienceinschool.org/2008/issue9/iss Marinova M (2008) Life on Mars: terraforming the Red Planet. Science in School 8: 21-24. www.scienceinschool.org/2008/issue8/terraforming Wegener A-L (2008) Laboratory in space: interview with Bernardo Patti. Science in School 8: 8-12. www.scienceinschool.org/2008/issue8/bernardopatti Warmbein B (2007) Down to Earth: interview with Thomas Reiter. Science in School 5: 19-23. www.scienceinschool.org/2007/issue5/thomasreiter Warmbein B (2006) Launching a dream: the first European student satellite in orbit. Science in School 1: 49-51. www.scienceinschool.org/2006/issue1/sseti
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